30 Grandes Analogias de ajedrez

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El pensamiento análogo. El célebre filósofo de la ciencia Giambattista Vico en su famosa obra Scienza Nuova expresaba: “Otra propiedad de la mente humana es que cuando los hombres no pueden hacerse ninguna idea de las cosas lejanas y no conocidas, las consideran desde las cosas por ellos conocidas y presentes” (1985: T.II, p.103).

Esta forma de pensar bien vale para el ajedrez, pues ocurre con variable asiduidad que, por diversos motivos, se nos presenta una posición en la que no sabemos qué mover y no encontramos el plan de juego más apropiado a seguir. No obstante, ¡a no desanimarse! puesto que las analogías pueden ser una muy buena forma de resolver ese problema.

El renombrado epistemólogo argentino Juan Samaja, en sus seminarios sobre el tema, siempre decía: “las analogías permiten acotar el campo de búsqueda”.

Llevado todo esto al plano del ajedrez, anclados en esta forma de razonar que proponemos, nos daremos cuenta que entre las muchas jugadas posibles que surgen en determinada posición, sólo unas pocas son eficaces y casualmente (o mejor dicho causalmente) éstas se apoyan en estructuras y esquemas similares que tuvieron lugar en partidas precedentes.

Para ser claros… las ideas que se nos vienen a la mente vía analogía no son “nuevas” (son similares a otras ya existentes) pero sí “novedosas”, ya que permiten explicar y dar respuesta a lo desconocido, en este caso una determinada configuración de piezas en el tablero, a partir de lo ya conocido (posiciones similares).
Similitud e igualdad, si bien afines, no son sinónimos, lo que implica que hay que tener ciertos recaudos a la hora de realizar una jugada que hayamos encontrado empleando esta inferencia. Al respecto el famoso psicólogo y gran maestro británico Jonathan Rowson decía: “El reconocimiento de modelos no es, por regla general, un proceso consciente.

Hay una diferencia entre ´sentir` las jugadas correctas, a partir de una inconsciente base de datos intuitiva, y tratar de copiar una posición recordada a medias de su banco de memoria y pasarla a otra nueva. No hay nada erróneo con el razonamiento análogo en ajedrez, siempre que se realice de forma apropiada” (Rowson, J).
Advertidos ya sobre los pros y contras de esta novedosa forma de razonar en ajedrez, estimado lector, espero encuentre en ella una especie de “atajo cognitivo” que funcione cual una brújula en los momentos en los que se haya desorientado.

Ello no implica jugar acríticamente amparado sólo en modelos previos, pero sí tomar seriamente en consideración las jugadas que se le vienen a la mente por este medio, las cuales deberá testear en sus cálculos.

Estamos convencidos que ejercitar esta forma de razonar le hará acumular experiencia y desarrollar la intuición, lo que generará mejores resultados deportivos para usted.

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